Guan Yin, el té de la Diosa de la Misericordia

El té Ti Guan Yin es originario del condado de Anxi -provincia de Fujian- lugar donde es cultivado desde el  S XIX, de manera totalmente artesanal, lo cual lo convierte en un producto de altísima calidad. Se trata de una variedad del té oolong -también llamado azul- y se obtiene mediante un proceso de semi fermentación, es decir que es un intermedio entre el té verde y el negro. Además de su exquisito e incomparable sabor, esta variedad también aporta grandes beneficios para la salud. Entre ellos:

 

* Contribuye a perder peso, debido a que acelera el metabolismo y evita la acumulación de grasas.

* Fortalece los dientes y previene las caries debido a su alto contenido de flúor.

* Mejora la piel, ya que posee innumerables antioxidantes que contribuyen a prevenir la aparición de arrugas.

* Alivia el cansancio, tanto físico como mental.

* Ayuda a mejorar los niveles de concentración.

La dosis recomendada de esta infusión es de tres tazas diarias.

La leyenda detrás del sabor

Guan Yin es la Diosa de la Compasión y, según los fieles budistas, siempre socorre a los más necesitados y afligidos. En honor a ella esta variedad de té oolong lleva el nombre de Ti Guan Yin Chá, que traducido significa “té de hierro de la Diosa Guan Yin”. Una leyenda muy antigua da cuenta que existió un agricultor de té  llamado Wei Yin, quien cada mañana ofrecía una taza de té a la imagen de hierro de la diosa Guan Yin, ubicada en un templo de Anxi. El mismo estaba en muy mal estado y el agricultor tenía intención de arreglarlo, sin embargo no contaba con los medios materiales para hacerlo. Una noche tuvo un sueño en el cual aparecía la diosa y le indicaba que junto al arroyo crecía un árbol  de té muy especial con el cual podría generar una variedad muy particular y fragante. Al despertar, salió en su búsqueda y, efectivamente, lo encontró, sus hojas eran gruesas, brillantes y de color verde oscuro. Recogió algunas, las llevó a su casa y, al procesarlas como té oolong, descubrió que tenía un aroma dulce y persistente. Volvió al lugar para llevarse algunos esquejes y comenzó a cultivarlo; en honor a la diosa lo nombró Tie Guan Yin. Pasado el tiempo, tanto Wei como sus vecinos obtuvieron grandes ganancias con su venta,  repararon el viejo templo y la escultura de hierro de Guan Yin volvió a brillar.

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