Los famosos Jīdàn Chá (茶 蛋) o huevos cocidos al té son una de las colaciones preferidas de los chinos debido a que, además de deliciosos, son nutritivos y mitigan el apetito. Por ello es bastante común ver en las ciudades de China a los vendedores callejeros ofreciéndolos.

Por otra parte, el huevo es un producto que representa el nacimiento y la abundancia, por lo cual es un infaltable en los festejos más importantes, especialmente de año nuevo.

El ingrediente fundamental de este bocadillo tan sabroso es el té negro, que le confiere un sabor inigualable. Prepararlos es muy sencillo, rápido y económico y realmente hacen una gran diferencia a la hora de comer huevos.

¿Los preparamos?

En primer lugar es necesario limpiarlos muy bien con un trapo húmedo (si fuera necesario primero quitarle la suciedad con uno y luego repasar con otro bien limpio). El siguiente paso es colocarlo en un recipiente profundo, cubrirlos con agua fría y cocinarlos durante 7 minutos. Retirarlos del agua y con una cuchara de metal golpearlos suavemente para que la cáscara se resquebraje. 

Colocar nuevamente en el agua donde fueron cocidos y agregarle hojas de té, salsa de soja, anís estrellado y un toque de azúcar. Volver a encender la hornalla y, cuando el agua vuelva a hervir, bajar el fuego al mínimo. Continuar la cocción por una hora, si fuera necesario agregarle agua caliente.

Por último, retirar del fuego y dejar que se enfríen en el agua y pelarlos.

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