El té verde chino es una de las variedades más exquisitas y adecuadas para el verano, ya que se trata de un té que no lleva un proceso de fermentación, por lo cual aporta frescura al organismo. Además, admite el agregado de frutas frescas y especias, lo cual lo convierte en una bebida nutritiva y energizante.
Té con especias
Para prepararlo se necesita un litro de infusión de té verde; media taza de jugo de naranja; media taza de jugo de piña o ananá; dos cucharadas de miel pura; pimienta negra molida; una ramita de canela y tres gotas de esencia de vainilla.
Colocar los jugos, el té verde, la miel, la pimienta y la canela en una olla y llevar a fuego bajo durante 20 minutos. Transcurrido ese tiempo apagar el fuego, dejar reposar cinco minutos, añadir la esencia y revolver muy bien. Colar y colocar en una jarra de vidrio o cerámica. Se puede beber tibio o a temperatura natural.
Té verde con jengibre
Los ingredientes para preparar este delicioso trago son: un litro de infusión de té verde, el jugo y la pulpa de tres maracuyás; 2 cucharadas grandes de jengibre fresco rallado y miel a gusto.
Colocar el té caliente en un recipiente resistente al calor, agregarle el jengibre rallado y revolver para que desprenda todo su sabor. Luego, añadir el jugo y la pulpa de maracuyá, mezclar muy bien, dejar reposar y colar. Servir tibio o frío.





Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!