Una rica sopa cura todos los males y nos pone de buen humor, al igual que una taza de buen té. Por esta razón te proponemos una receta que une ambas cosas. Es muy sencilla de preparar y su sabor es inigualable.


Los ingredientes que utilizaremos son: 

  • 250gr de langostinos pelados;
  • 1 clara de huevo
  •  5 gr de té verde long jing
  •  2 cucharadas de maicena
  •  50 ml de aceite
  •  Sal a gusto. 

Así se prepara:

  • En primer lugar, infusionar el té en una taza de agua caliente (90°) y reservar.
  • Pelar los langostinos y dejarlos remojar en agua fría y sal aproximadamente una hora. Una vez cumplido el tiempo, escurrirlos bien y colocarlos en un bol con la clara de huevo, impregnándolo bien. Luego colocarlos en otro recipiente con el aceite durante media hora más. 
  • Poner a hervir un recipiente con agua.
  • Mientras tanto, mezclar el té con la maicena. Quedará un caldo levemente espeso. En ese momento escaldar los langostinos por 15 segundos y agregarlos al caldo. Servir caliente. 

¡Que la disfruten!

El jengibre es utilizado con fines medicinales tanto por los hindúes como por los chinos desde hace miles de años. Posee Vitamina C, A, D, B12, Sodio, Potasio, Calcio, Hierro y Magnesio que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. La medicina tradicional china lo cataloga como Yang (calor) y picante, la cual equilibra al Yin (frío) para crear armonía. Los griegos y romanos lo utilizaban en épocas de frío o decaimiento físico para calentar al organismo.

Actualmente es utilizado en casi todo el mundo como condimento porque -además de dar mucho sabor a la comida- posee una función muy importante que es la de eliminar los posibles tóxicos presentes en algunos alimentos, especialmente los frutos de mar y la carne.

En cuanto a la salud, algunos de los numerosos beneficios son:

  • Proteger del frío: cuando es inevitable salir a la calle a pesar de las bajas temperaturas, es muy útil colocarse un trocito de jengibre en la boca, a modo de caramelo. Actuará en el organismo como protector.
  • Aliviar los resfríos: cuando son provocados por enfriamiento, los alivia y contribuye a eliminar las flemas; también mejora la tos y el dolor de garganta.
  • Mejorar la digestión: es otra de sus principales virtudes, simplemente debe agregarse jengibre rallado o en rodajas a las preparaciones. Esto evitará la pesadez y la formación de gases intestinales.

INFUSION DE JENGIBRE

  • Poner a hervir 2 tazas de agua en una olla; una vez que hierva agregarle el jengibre picado y continuar la cocción durante 5 a 8 minutos más.
  • Apagar el fuego y agregarle una cucharadita de miel y jugo de limón natural. 
  • Dejar reposar durante 10 minutos y consumirlo. Lo ideal son dos tazas al día.

Las “Tarteletas de huevo” son un bocadillo originario de Hong Kong y es el preferido de los chinos a la hora del té. 
La receta es tan simple como deliciosa., anímate a prepararla.


INGREDIENTES


Para la masa:

  • 1 taza de azúcar 
  • 3 tazas de harina 
  • 1 taza de manteca 
  • 1 huevo 
  • Extracto de vainilla

Para el relleno:

1/2 taza de azúcar 
1 taza de crema de leche
1 1/2 taza de agua 
9 huevos 
Extracto de vainilla 


PREPARACIÓN


Masa:
Mezclar el azúcar y la harina; incorporar la manteca y trabajar con la punta de los dedos hasta obtener una mezcla arenada. Agregar el huevo y la esencia hasta que se forme una masa húmeda. 
Colocar en moldes de tarteletas (del tamaño deseado), con los dedos, pinchar con tenedor y darle una ligera cocción (aproximadamente 5 minutos) en horno precalentado a 200°. Reservar. 
En una olla colocar el azúcar y el agua y cocinar hasta que el azúcar se disuelva. Retirar del fuego y enfriar a temperatura ambiente. 


Colocar en moldes de tarteletas (del tamaño deseado), con los dedos, pinchar con tenedor y darle una ligera cocción (aproximadamente 5 minutos) en horno precalentado a 200°. Reservar. 
En una olla colocar el azúcar y el agua y cocinar hasta que el azúcar se disuelva. Retirar del fuego y enfriar a temperatura ambiente. 


Relleno:
Batir los huevos con el azúcar y agregar la crema de leche y la esencia de vainilla. Rellenar las tartaletas y hornear durante 15 a 20 minutos en el horno hasta que estén doradas.