Los famosos Jīdàn Chá (茶 蛋) o huevos cocidos al té son una de las colaciones preferidas de los chinos debido a que, además de deliciosos, son nutritivos y mitigan el apetito. Por ello es bastante común ver en las ciudades de China a los vendedores callejeros ofreciéndolos.

Por otra parte, el huevo es un producto que representa el nacimiento y la abundancia, por lo cual es un infaltable en los festejos más importantes, especialmente de año nuevo.

El ingrediente fundamental de este bocadillo tan sabroso es el té negro, que le confiere un sabor inigualable. Prepararlos es muy sencillo, rápido y económico y realmente hacen una gran diferencia a la hora de comer huevos.

¿Los preparamos?

En primer lugar es necesario limpiarlos muy bien con un trapo húmedo (si fuera necesario primero quitarle la suciedad con uno y luego repasar con otro bien limpio). El siguiente paso es colocarlo en un recipiente profundo, cubrirlos con agua fría y cocinarlos durante 7 minutos. Retirarlos del agua y con una cuchara de metal golpearlos suavemente para que la cáscara se resquebraje. 

Colocar nuevamente en el agua donde fueron cocidos y agregarle hojas de té, salsa de soja, anís estrellado y un toque de azúcar. Volver a encender la hornalla y, cuando el agua vuelva a hervir, bajar el fuego al mínimo. Continuar la cocción por una hora, si fuera necesario agregarle agua caliente.

Por último, retirar del fuego y dejar que se enfríen en el agua y pelarlos.

El Gan Cao o regaliz es una hierba muy utilizada desde tiempos antiguos por sus poderes medicinales. Puntualmente,  la raíz es dónde se encuentran concentradas sus propiedades y es con ella que puede prepararse una rica (su sabor es similar al anís) y saludable infusión.

Cabe destacar que entre sus muchas propiedades, la más poderosa es su efecto protector y estimulante del sistema digestivo. Alivia rápidamente la acidez estomacal, las digestiones pesadas, la formación de gases intestinales y también regula la función del intestino.

Contraindicaciones

Debido a los principios activos que influyen en el organismo, esta infusión NO debe utilizarse por un tiempo prolongado, sino simplemente para solucionar un problema puntual.  El uso prolongado podría causar hipertensión, retención de líquidos y disminución de potasio.

Por otra parte, está completamente prohibido su uso durante embarazo, lactancia, síndrome premenstrual, antes o después de cirugías. En el caso que se esté tomando algún tipo de medicación (anticonceptivos, anticoagulantes, etc.) es necesario consultar con el médico.

Así se hace una infusión de Gan Cao

En primer lugar hervir una taza (250 ml) de agua hasta que llegue a su punto máximo de ebullición. Inmediatamente agregarle una cucharadita de raíz seca de gan cao, revolver y retirar del fuego. Tapar y dejar reposar durante 5 minutos. Servir y beber.

El Gaiwan 蓋碗 o Gaibei 蓋杯, que literalmente significa “cuenco con tapa” existe en China desde el año 1368, (período de la Dinastía Ming) y es una de las teteras típicas que se utiliza a la hora de tomar el té siguiendo la tradición antigua.

Es un elemento muy valorado por su elegancia, los originales son de finísima porcelana blanca con ribetes y dibujos que reflejan la vida cotidiana de la antigüedad o los animales mitológicos chinos. Sin duda, beber un té de buena calidad en un recipiente de tales características enaltece su sabor y estimula los sentidos.

Por otro lado, el gaiwan representa la practicidad por excelencia, ya que con solo un elemento es posible preparar el té y beberlo. Esta práctica se realiza en forma cotidiana, porque cuando se realiza la ceremonia del té frente a invitados, cumple la función de una tetera. Esto significa que se prepara allí y luego se trasvasa a una pequeña tetera auxiliar.

Las variedades de té que se pueden preparar con el gaiwan son aquellas de hojas de tamaño más grande, por ejemplo el oolong, verde y puerh.

Así se usa

Precalentar la taza con agua caliente, enjuagarla y desechar el agua; añadir 2 cucharadas de té, cubrir las hojas con agua caliente (entre 80 y 90 grados) y descartar el agua (enjuagar) si se trata de té oolong o puerh y volver a llenar, tapar y dejar infusionar aproximadamente 30 segundos. 

Cuando se prepara té verde, no es necesario “enjuagar” las hojas, se prepara y se bebe directamente.

Se pueden infusionar varias veces las mismas hojas de té, simplemente se vuelve a agregar agua y se deja reposar el doble de tiempo.

Servir o tomar del mismo recipiente desplazando unos centímetros la tapa y sosteniéndola con el dedo índice. En este caso dejar enfriar unos minutos para no quemarse con el contacto.

El té Wu Long u Oolong se originó en China continental y se expandió hacia Taiwán, donde se lo cultiva a 1000 metros sobre el nivel del mar, lo cual le confiere un sabor sutilmente diferente al que se consigue en el continente. Estamos hablando del “Té Wu Long de alta montaña”.

En ambos casos, podría decirse que esta variedad de té está a medio camino entre el té verde (naturaleza fresca) y el rojo (naturaleza caliente), por lo cual es muy adecuado para beber tanto en verano como en invierno.

Los beneficios que aporta son muchos, entre ellos, optimiza la circulación sanguínea y las funciones cardiovasculares. Además, estimula las funciones cerebrales,  y quita el cansancio físico. Pero aún ofrece mucho más, ya que acelera el metabolismo y el funcionamiento del riñón, ambos mecanismos que ayudan a bajar de peso. Por otra parte, es una excelente infusión para beber luego de las comidas, debido a su gran poder digestivo.

Preparación:

  •  Las hojas se infusionan con el agua a 95 ° y se deja reposar unos minutos antes de beberlo.
  • Con las mismas hojas se puede repetir el proceso entre 3 y 5 veces sin perder su gran sabor original.
  • Una vez usadas las hojas se pueden colocar en un recipiente abierto en la heladera para que neutralice los olores.
  • Para conservarlo sin alterar su aroma ni sabor, es conveniente colocarlo en un envase de vidrio o porcelana con tapa hermética (no plástico), en un lugar oscuro y seco.

A comienzos del siglo XX, en Beijing las casas de té eran una cita obligada para reunirse con amigos, mantener largas charlas y pasar el tiempo.

En la actualidad, otros divertimentos ocuparon el espacio destinado a tomar el té y las confiterías ya no gozan de la popularidad de antaño. Sin embargo, algunos de estos lugares han sobrevivido en la gran ciudad, incluso siguen manteniendo el mismo estilo tradicional.

Una de las más famosas es Lao She Chaguan, donde, aún hoy, los clientes pueden tomar diferentes variedades de té y también disfrutar de las artes tradicionales chinas. Por ejemplo, las narraciones de historias y leyendas en el dialecto de Beijing acompañados de un pequeño tambor, razón por la cual se suele mencionar a este lugar como un verdadero museo de usos y costumbres folklóricas del antiguo Beijing.

 

El verde es una de las variedades de té chino más conocidas y utilizadas en occidente; posee un exquisito sabor y su aroma es refrescante, pero lo más interesante de sus virtudes es la innumerable cantidad de efectos positivos que ejerce sobre el organismo, entre ellos el mejoramiento de una enfermedad tan preocupante como es la diabetes. Si bien desde la medicina china nunca hubo lugar a dudas sobre este tema, la buena noticia es que un estudio científico reciente, realizado por un equipo de gastroenterólogos de la Universidad de Ciencias Médicas de Poznan, confirma esta premisa milenaria.  Según los investigadores, “la ingesta elevada de té verde puede interferir en la absorción del almidón, carbohidrato presente en el pan, el arroz y las papas, entre otros alimentos. Los resultados obtenidos durante el experimento muestran que una dosis única de extracto de té verde (equivalente a varias tazas de té) con la comida puede limitar la digestión y absorción de almidón de la dieta”.

Con respecto a estos nuevos descubrimientos de la medicina occidental, el maestro Liu Ming, quien tiene una larga trayectoria en la medicina tradicional china, opina que “la ciencia está volviendo a las raíces, estudiando e investigando los libros clásicos antiguos y este es un buen síntoma, ya que es posible redescubrir y conectarse con la naturaleza.  En este caso puntual debo decir que con el té no sólo se puede controlar la diabetes sino también otras enfermedades relacionadas con la sangre como lo son el colesterol y la hipertensión”, sin embargo el té a emplear no es el de mejor calidad, como podría creerse, sino todo lo contrario, “cuando esta infusión se usa como medicina debe elegirse aquel cosechado hace, por lo menos, 2 años, si es más mejor, el cual ya es considerado “té viejo”( ku lao cha)  y su costo comercial es muy bajo. Muy diferente es si queremos reconfortar el espíritu, en ese caso sí debemos elegir un té de calidad”, concluye.

Recordemos que en el té verde, la calidad depende de la frescura, es decir, una vez que se cosecha y envasa el consumo debe ser a corto plazo.

El té viejo se caracteriza por su color verde intenso y un sabor más amargo que el fresco, aunque no sea agradable para tomar, sus propiedades medicinales están más concentradas.

 

¿Bueno para todos?

 

Tanto el té verde como el rojo tienen propiedades preventivas y reparadoras, sin embargo es importante tener en cuenta que cada uno de ellos se debe tomar en determinados momentos de la vida y del año. Por ejemplo, el té verde es muy bueno para la diabetes, pero si se habita en una zona en la cual gran parte del año prevalecen las bajas temperaturas, no es conveniente consumirlo. Esto se debe a su naturaleza fresca, la cual transmite al organismo, pero en esas condiciones climáticas lo que se necesita es calor interno y la variedad que lo otorga es el té rojo. Lo mismo ocurre cuando el ambiente es extremadamente húmedo. En cambio, si el lugar de residencia es seco y caluroso, el verde es la mejor opción.

Otro aspecto importante a considerar es la edad de quién lo consume, los jóvenes sin duda necesitan más energía física, por lo tanto los beneficia en mayor medida el té verde. Las personas mayores necesitan levantar el Chi, la energía interna, por eso se recomienda la variedad de té rojo.

De todas maneras, como siempre decimos, lo más conveniente es conversarlo con el médico de cabecera.

 

El Oolong es un té verde semifermentado que se obtiene a través de una técnica con la cual se logra un sabor muy particular. Posee todas las propiedades del té verde y el rojo, lo cual lo convierte en un poderoso antioxidante que contribuye a la salud de la piel y retrasa el envejecimiento celular.

Bebiéndolo a lo largo del día mantiene en alerta al cerebro y quita el cansancio físico. También aumenta las defensas del organismo, previene el cáncer, protege los pulmones y regula la presión arterial y el colesterol; además estimula la segregación de los jugos gástricos, por lo cual ayuda a procesar correctamente los alimentos en el estómago y tener una buena digestión.

Otra de sus virtudes es que actúa como un buen complemento cuando se sigue una dieta para adelgazar, ya que acelera el metabolismo y actúa como un diurético natural.

Y si el problema son las caries, con este té es posible solucionarlo, incluso en la antigüedad, cuando no existía el dentífrico, la gente después de comer masticaba sus hojas, previamente humedecidas, que no sólo los limpiaba y protegía sino que también evitaba el mal aliento.

Un té completo y reconfortante que no puede dejar de probarse.

El delicioso té de Longjing, es producido en el lago Oeste de Hangzhou, un lugar ubicado entre las montañas y cubierto de árboles milenarios y bambú. Allí el clima es cálido y húmedo durante todo el año, por lo cual es posible tener brotes de té desde la primavera hasta el otoño y la cosecha realizarse 30 veces en el año, aproximadamente.

Sin embargo, la mejor variedad se logra cuando los brotes se recogen el 5 ó 6 de abril, es decir, cerca de la fecha de celebración de Qingming o “pura luminosidad”  (día de los difuntos en China). La siguiente cosecha con la que se consigue una buena infusión es entre el 20 y el 21 de abril, antes de la recolección de los cereales.

Una vez obtenidas las hojas comienza el proceso de preparación, para lo cual es necesaria una vasta experiencia. Su color, aroma, sabor y forma dependerán de las manos de quien lo procese.

Si bien el longjing es un té verde, se diferencia de los demás por su sabor intenso, que aporta una gran energía, además de ser excelente para limpiar el organismo y aportarle una gran cantidad de nutrientes.

El astrágalo es una planta originaria de China, donde es utilizada por la medicina tradicional desde tiempos remotos debido a sus cualidades medicinales. La raíz es donde se concentran los principios activos.

Entre las propiedades medicinales que posee el astrágalo se destacan su poder diurético, antiinflamatorio, antioxidante, hipotensor y cicatrizante. Por lo tanto, la infusión de esta planta es muy útil para tratar dolencias tales como la gripe,  la artritis, enfermedades renales, debilidad y cansancio. Además es sumamente útil para equilibrar los niveles de colesterol, eliminar toxinas,  prevenir los problemas cardiovasculares y fortalecer el sistema inmunológico.

 ¿Cómo se prepara la infusión?

La raíz seca es usada para preparar una infusión la cual se realiza con 1 cucharadita de la raíz trozada, colocarla en 1 taza de agua hirviendo la cual se debe tapar y dejar reposar 15 minutos. Luego se cuela y se bebe ½ cucharadita de esta infusión 2 veces al día. El té debe estar tibio y se puede endulzar a gusto con azúcar o mil.

Los expertos en la medicina tradicional china suelen también combinarlo con otras hierbas para potenciar sus efectos.

 

Importante: es fundamental consultar con el médico antes de consumir cualquier tipo de infusión con hierbas.

El té es una de las bebidas más consumidas a nivel mundial, sin embargo no todos tienen en cuenta determinadas características que diferencian a una variedad de buena calidad con otra que no lo es. Por esa razón Hola Té te enseña algunos tips para que a partir de ahora elijas solamente las hojas de mejor calidad.

Para reconocer el mejor té verde hay que tener en cuenta que:

  • Al tomar contacto con la lengua, la infusión se siente suave y minutos después genera saliva. Si ocurre lo contrario, es decir que se siente la lengua áspera y con un leve cosquilleo, significa que no es de la mejor calidad.
  • Cuando las hojas son de color verde claro y brillante es de buena calidad; en cuanto más oscuro y opaco la calidad es inferior.
  • Una vez infusionadas las hojas se debe obtener un líquido transparente de color verde muy suave.
  • Es importante recordar que para lograr la mejor infusión la temperatura del agua no debe ser menor a los 75° ni mayor a los 90°.
  • Si las hojas o hebras resultan muy quebradizas al tacto posiblemente se trate de un té viejo, aunque para confirmarlo es necesario prestar atención al aroma y al sabor